jueves, 5 de febrero de 2009



http://www.nuestrobiobio.cl/provincia/eCabrero.htm

Cabrero, pujanza industrial


Enclavada en en medio del secano interior, a 55 kilómetros al norte de Los Angeles, la comuna de Cabrero tiene una población de 21.705 habitantes distribuidos en una superficie de 636 kms2.

Comuna más forestal que agrícola. De hecho el 70% de las tierras disponibles son ocupadas en actividades forestales y el 30% por el sector agrícola-ganadero.

Dentro de las principales actividades del sector agrícola se encuentra el cultivo de cereales, leguminosas y la explotación de mosqueta. En cuanto al sector forestal, este se dedica a la explotación y exportación de pino insigne elaborado.

La comuna cuenta con una de las principales redes de transporte ferroviario de centro norte y centro sur de nuestro país, y dada su condición geográfica estratégica tiene acceso inmediato a la ruta 5 Sur y la carretera Q-50 a los puertos de la región, lo que otorga una capacidad operacional terrestre durante todo el año.

En el sector público la principal inversión es la ejecución de un programa de mejoramiento de barrios por mil 121 millones de pesos, también destaca la construcción de la escuela de Alto Cabrero que tendrá una inversión de 430 millones de pesos y la construcción del consultorio general rural de Monte Aguila por 140 millones de pesos.

En el sector privado resalta la construcción de fibra paneles «Fibramall S.A.», proyecto que tendrá una inversión de 50 millones de dólares.

Cabrero tiene una amplia industria en los rubros de madera de exportación; procesamiento de mosqueta, hongos, mora, harina, entre otras.

El origen del pueblo de Cabrero


El origen del pueblo de Cabrero se inició el 7 de septiembre de 1987 cuando obtuvo el título de villa, por Decreto Supremo de dicha fecha. El asentamiento humano provenía de haberse llamado así a un fundo de 800 hectáreas sobre el cual se fundó la actual comuna.

Durante el Gobierno del Presidente Carlos Ibáñez del Campo, la comuna fue creada por el Decreto Supremo del 30 de diciembre de 1927.

Cabrero es una comuna netamente agrícola y forestal que se ubicada en una superficie totalmente plana, sin existir montañas, cerros o quebradas.

El 75% de sus tierras son arenosas, lo cual dificulta la explotación agrícola y lo hace intensivo para el sector forestal, la que se dedica a la explotación y exportación de pino insigne.

En la agricultura, las actividades preferenciales son el cultivo de cereales y la explotación de la rosa mosqueta.

Los orígenes de Monte Aguila


La localidad de Monte Aguila, distante unos siete kilómetros al suroeste de la localidad de Cabrero, provincia de Biobío, se ha hecho famosa en los últimos años y su nombre ha sonado a lo largo del país.

Primero fue con “El Monteaguilino” con su gallina castellana que, hace algunos años, hizo bailar a toda la Quinta Vergara, en el Festival de Viña del mar con la guaracha del “Caballito de Metal”. Aunque su tema no ganó y hubo polémica por la condición folclórica del tema, alcanzó bastante popularidad que se ha mantenido a la fecha.

En los últimos años, otro vecino de la localidad ha brillado con luces propias. Luis Cavaría, ex - jugador de Deportes Concepción que actualmente milita en la Universidad de Chile, a quien los cronistas deportivos del diario El Mercurio han catalogado como “el monteaguilino más famoso de Chile”.

Pero la historia de esta localidad, siete kilómetros al sur de Cabrero, tiene orígenes más bien recientes.

De hecho, según el historiador Tito Figueroa en su libro “Cabrero, una aproximación histórica”, el sector donde actualmente se ubica el pueblo de Monte Águila estaba en el distrito del mismo nombre de la subdelegación de Yumbel, pero sin evidencias que existiera un poblado a comienzos del siglo XX.

En el texto de Solano Astaburuaga publicado el 1899, donde se describe detalladamente el Departamento de Rere, menciona pueblos, caseríos y lugares, sólo aparece el fundo Monte de Águila.

A partir del censo de 1907, sostiene Figueroa, puede tenerse una estadística demográfica oficial para el poblado, contando en ese entonces con 91 habitantes.

Sin duda, el Ferrocarril del Sur, la construcción del Transandino (que recuera al “Caballito de Metal”) y el aumento de la productividad de las haciendas de la zona dieron vida a este núcleo urbano ubicado a 466 km de Santiago, a 7 km al sur de Cabrero y a 115 m s.n.m.4.

Prueba de lo anterior fue su acelerado crecimiento poblacional, llegando en la década del 30 casi a mil000 habitantes y duplicándose 30 años más tarde. Según el censo de 1992, cuenta con 5 mil 207 habitantes.

Para el historiador, referirse a Monte Águila “es recordar el antiguo ramal que partía desde la estación del pueblo hasta Polcura, recorriendo 72 km de paradero en paradero y de pueblo en pueblo”.

Un paseante de hace tres décadas recuerda que "cuando conocí (Monte Aguila)hace más de 30 años formaba un tren mixto de pasajeros, carga y animales, arrastrado por una pequeña locomotora a vapor, que empleaba leña. Ocurría que cerca de la estación de Campanario y frente a los fundos Tres Ranchos y Primavera Sur, la caldera perdía presión y el tren se detenía. Entonces los pasajeros tenían que bajarse a buscar cuanto palo encontraban para poder alimentarla y seguir el viaje".

Sin duda muchos recordarán con nostalgia este ramal, que conectaba el interior cordillerano con los grandes centros poblados y que dejó de rodar a principios de la década del 80. Igual que otros de la zona, van quedando lentamente en el olvido, pero siempre tras ellos una historia por contar. También asociada a Monte Águila está la Cooperativa Eléctrica Charrúa (Coelcha), abastecida por Endesa, a través de la subestación de Charrúa. Tuvo sus inicios en una sesión de la Municipalidad de Yumbel, el 19 de mayo de 1946. Luego las tres municipalidades del Departamento de Yumbel iniciaron un vasto plan de electrificación que permitió dotar con la energía necesaria a pueblos y fundos, dando un impulso decisivo al desarrollo de la zona.

Manuel Arístides Zañartu:

Manuel Arístides Zañartu: El hombre que aró las arenas

Para algunos destacados historiadores nacionales, don Manuel Arístides Zañartu Zañartu es lo que se puede considerar un hombre emprendedor.

Y razones hay muchas. Un pequeño repaso de su biografía permite conocer a un hombre que además de su intensa y activa participación en los ámbitos social y político durante la República en la segunda mitad del siglo XIX, fue quien consiguió logros que parecían casi imposibles en el área productiva al convertir los extensos arenales del secano interior en productivos suelos agrícolas que se mantienen hasta la fecha.

Y fue justamente en los suelos de la provincia de Biobío, en lo que ahora es la comuna de Cabrero, en donde dejó huella de su prolífico trabajo.

Para lograrlo, se valió de mucho ingenio y paciencia y la ayuda de un invitado impensable: el río Laja, con cuyo caudal fue abriéndose paso en medio de los inertes arenales hasta conseguir formar un canal. No fue tarea fácil. La imprevisible fuerza del mismo río varias veces acabó con el trabajo de algunos años. También, la inestable naturaleza de las arenas le jugó más de una mala pasada.

Pero, a punta empeño, salió adelante y en la hacienda de Colicheu consiguió regar unas 40 mil hectáreas en los más de 250 kilómetros de longitud del canal Zañartu (que lleva su apellido), que aumentan la humedad del suelo, permitiendo sustentar grandes extensiones de bosques, materia prima básica para la pujante actividad industrial de la zona.

“La labor fue agobiadora y de enormes sacrificios, y después de muchos años de trabajo, la dilatada extensión arenosa se fue transformando lentamente en praderas, bosques artificiales, alamedas interminables que sombreaban los bordes de los potreros o nuevos campos de cultivos en que empezaba a producir trigo y toda clase de leguminosas alimenticias...".

BIOGRAFIA

La biografía del historiador cabrerino Tito Figueroa Mora se remonta a Concepción, en 1840, cuando nació Manuel Arístides Zañartu, hijo de Miguel Zañartu Santa María y Juana de Mata de Zañartu.

Estudió en el Liceo de Concepción y en la Universidad de Chile, donde se titulo de abogado en 1866. Su interés público lo llevó a ser diputado por Lautaro entre 1885 y 1888, por Concepción en 1891 y ministro de Hacienda durante un tiempo en la administración del Presidente José Manuel Balmaceda. También redactó el diario La Reforma y fundó el diario La República.

Heredó de su padre la hacienda de Colicheu, de unas 15 mil hectáreas de suelos arenosos y pobres, juntos al río Itata. En la década del 70, del siglo XIX, se hizo cargo de ella con el propósito de cambiar aquel agreste paisaje, construyendo un canal de regadío.

Aunque murió el 29 de agosto de 1892, le siguió su hijo Enrique Zañartu Prieto, notable político, quien ocupó los cargos de diputado, senador, ministro de Obras Públicas y de Hacienda, llegando incluso a ser candidato a la Presidencia de la República.

Don Enrique logró terminar la obra de su padre y aumento la potencialidad y riqueza de sus tierras, las que permitieron vivir en todo el sector a una población superior a las 10 mil personas y en la sola hacienda más de 2 mil.

La gran obra pionera de Manuel Zañartu "hoy lleva su nombre y durante más de 100 años ha cumplido plenamente su objetivo de hacer productivos los suelos del sector de Colicheu, Campanario, La Quinta, La Mata, Pillancó, El Progreso, La Cabaña, Santa Teresa, Peñuelas y otros...".

La ciudad de Monte Águila


El sector donde actualmente se ubica el pueblo de Monte Águila se encon- traba en el distrito Monte del Águila de la subdelegación de Yumbel, sin que haya evidencia, hasta comienzos del presente siglo, que existiera el poblado. En el texto de Solano Astaburuaga publicado el 1899, donde se describe detalladamente el Departamento de Rere, mencionando pueblos, caseríos y lugares, sólo aparece el fundo Monte de Águila2. A partir del censo de 1907 puede tenerse una estadística demográfica oficial para el poblado, contando en ese año con 91 habitantes.

Sin duda, el Ferrocarril del Sur, la construcción del Transandino y el au- mento de la productividad de la haciendas de la zona dieron vida a este núcleo urbano ubicado a 466 km de Santiago, a 7 km al sur de Cabrero y a 115 m s.n.m.

Prueba de lo anterior fue su acelerado crecimiento poblacional, llegando en la dé- cada del 30 casi a 1.000 habitantes y 30 años más tarde duplica su población. En la actualidad, según el censo de 1992, cuenta con 5.207 habitantes. Hablar de Monte Águila es recordar el antiguo ramal que partía desde la estación del pueblo hasta Polcura, recorriendo 72 km de paradero en paradero y de pueblo en pueblo. Don Alberto Recart escribe en 1971: "Cuando lo conocí hace más de 30 años formaba un tren mixto de pasajeros, carga y animales, arrastrado por una pequeña locomotora a vapor, que empleaba leña, y ocurría que cerca de la estación de Campanario y frente a los fundos Tres Ranchos y Primavera Sur la caldera perdía presión, y el tren se detenía. Entonces los pasajeros tenían que bajarse a buscar cuanto palo encontraban para poder alimentarla y seguir el viaje"5. Sin duda muchos recordarán con nostalgia este ramal, que conectaba el interior cordillerano con los grandes centros poblados y que dejó de rodar a principios de la década del 80.

Igual que otros de la zona, van quedando lentamente en el olvido, pero siempre tras ellos una historia por contar. También asociada a Monte Águila está la Cooperativa Eléctrica Charrúa Ltda. Coelcha, abastecida por Endesa, a través de la subestación de Charrúa. Tuvo sus inicios en una sesión de la Municipalidad de Yumbel, el 19 de mayo de 19476. Luego las tres municipalidades del Departamento de Yumbel iniciaron un vasto plan de electrificación que permitió dotar con la energía necesaria a pueblos y fundos, dando un impulso decisivo al desarrollo de la zona.

La ciudad de Cabrero

Cabrero se ubica a los 37° 00" de latitud Sur y a los 72° 23" de longitud Oes- te, al NO de la provincia de Bío-Bío, en el centro de la Octava Región y en la mitad longitudinal y transversal de Chile. Es una pequeña ciudad, "entidad urbana que posee más de 5.000 habitan- tes", desde mediados del la década del 70, en el censo de ese año tenía 3.215 habi- tantes, pero en los años 74-75 hubo la gran migración de Colicheu-Corfo, que trajo a cientos de familias de aquellos antiguos sectores de la comuna a Cabrero, más la incorporación de nuevos territorios, permitió que en el censo de 1982 se duplicara su población.

"La ciudad no es sólo su suelo urbano en que está emplazada, sino que es el producto de su relación con su medio más inmediato, lo que actualmente llamamos región... es además la expresión de sus organizaciones sociales de los hombres, de sus objetivos, de la capacidad para organizarse y darse un espacio humano". Con todos los servicios básicos funcionando, su propia radioemisora (Crea- ción F.M. Stereo), una creciente industrialización, aumento de la actividad comer- cial y el mejoramiento de la red vial e infraestructura urbana, la han convertido en una ciudad pujante y de mayor crecimiento en la zona. Por supuesto, el progreso ha traído los problemas de contaminación ambiental, el desapego de sus habitantes al entorno natural y a las antiguas costumbres rurales.

El fácil acceso a las capitales provinciales y regional, los medios de comuni- cación y de información han cambiado notoriamente las formas de vida de sus ha- bitantes. Atrás quedaron los largos viajes en carretas, que a Concepción duraban una semana, los hornos de barro y de lata para cocer el pan amasado, los hoyos y pozos enladrillados para extraer el agua cotidiana, los vendedores de leña, carbón, avellanas, castañas y piñones, las fiestas religiosas populares como la de La Cande- laria, Cruz de Mayo y San Juan, los juegos callejeros del trompo, bolitas y chupe. Con el tiempo quedarán atrás, también, la muerte de chancho, las huertas caseras, los porotos con tallarines, los chirigües, la mistela, el lechero, el pescadero y el repar- tidor de pan.

El trabajo permanente y asalariado ha creado mayores expectativas en el mejoramiento del bienestar para las familias, generando nuevas costumbres en sus habitantes. Es común ver cómo en períodos de pago los trabajadores y sus familias concurren masivamente a los centros comerciales de las grandes ciudades para ad- quirir diversos productos, cancelar las tarjetas de créditos, hacer pedidos y ponerse a la moda en vestuario, accesorios y tecnología. El proceso de influencia rural de las primeras décadas ahora se revierte, los adelantos tecnológicos, la modernización de las fuentes laborales y el acceso per- manente y más rápido a formas de vida muy urbanizadas terminarán por conquis- tar definitivamente a sus habitantes. Queda una importante tarea de recopilar to- das aquellas costumbres y formas de vida que permitieron vivir por décadas a los antiguos cabrerinos, los que por diversas razones se han diseminado a lo largo y ancho de nuestro país.

Origen de Cabrero


La ciudad de Cabrero tiene su origen en la agrupación progresiva y espon- tánea de personas en torno a la línea del ferrocarril, que estableció una estación para atender las necesidades de los habitantes de las diversas propiedades rurales de la zona.

Algunos fundamentos que avalan la conclusión anterior son: -No consta la existencia de algún documento que expresamente deje asen- tada su fundación, ni siquiera existe el decreto que concede el título de villa, seña- lado en varios textos como el Diccionario Jeográfico de Chile de Luis Riso-Patrón y la Nueva Era de las Municipalidades en Chile. -Antes de la construcción del ferrocarril entre Chillán, Concepción y Talcahuano (1869-1872) y luego de revisada una amplia bibliografía, no se ha encontra- do ningún tipo de referencia sobre Cabrero.

Por ejemplo el Diccionario Geográfico de la República de Chile de Francisco Solano Astaburuaga, publicado en 1867 y la Guerra a Muerte de Benjamín Vicuña Mackena, dedicada en 1868, cuyos sucesos inundan la zona. -El emplazamiento que tiene no reunía las características de un terreno apto para que la autoridad competente fundara un centro poblado, por ejemplo, el sec- tor se inunda fácilmente, no hay corrientes de agua que evacuen las precipitaciones nes, ni existían caminos o senderos que lo conectaran con otro lugares. Entonces, ¿cómo surge el poblado? Existen varios elementos que se conjugaron favorablemente para que surgiera el asentamiento. Como se ha mencionado en pági- nas anteriores, la zona fue ocupada progresivamente por haciendas y fundos, los cua- les al aumentar su productividad permitieron un importante incremento demográfico. Cuando se definió el trazado del ferrocarril del sur, ellas quedaron surcadas por el camino de hierro, pasando éste a ser el medio de transporte básico para sacar sus pro- ductos agrícola-ganaderos hacia los mercados de consumo y exportación. Así surgió la estación de Cabrero, ubicada a 459 km al sur de Santiago. Ella embarcaba los productos de la tierra y al mismo tiempo se establecía allí un núcleo pobla- do que ofrecía los servicios necesarios para las personas que los traían o que debían viajar.

Por su ubicación, en proporcionales jornadas de los centros productivos y casas patronales, rápidamente el poblado aumentó el número de sus habitantes, alcanzando según el censo de 1885, donde aparece por primera vez, un total de 364 habitantes7. Según Luis Riso-Patrón "...viénele el nombre, del de un fundo, que tiene 800 hectáreas de terreno regado en que fue fundada"8.

Este fundo era de propiedad de don Luis Vial Solar, dedicado a la crianza y engorda de vacunos, a la siembra de trigo y chacarería diversa, se ubicaba al costado oriente de la línea férrea. Hasta hace algunos años perduraba el arco de entrada al fundo, la hermosa casa patronal todavía se conserva, en el sector denominado Alto Cabrero.

El ferrocarril del sur


Sin duda, el elemento decisivo en el surgimiento del caserío de Cabrero fue la prolongación del ferrocarril entre Chillán, Concepción y Talcahuano, autorizada por ley del 13 de diciembre de 18624. El estudio presentado por el ingeniero Pascual Binimelis, sobre las ventajas del trazado que debía seguir la prolongación del ferrocarril del sur por Florida y Cajones de Palomares, encontró una fuerte oposición en diversos sectores, en la que jugó un destacado papel el periódico El Correo del Sur. El gobierno de Manuel Montt quiso terminar con el problema nombrando, en enero de 1863, una comisión de expertos a cargo del ingeniero Guillermo Lloyd, la que tendría la misión de es- tudiar exhaustivamente las alternativas propuestas.

Lloyd "...emprendió el viaje, estudiando con gran atención el terreno por donde debía pasar el ferrocarril.., dirigiéndose enseguida hacia las riberas del Bío Bío y de la Laja, sitios designados por otros ingenieros". Luego elaboró un informe sobre la ruta que ha de preferirse para la nueva línea férrea, concluyendo que la ruta del Bío-Bío era la mejor alternativa, ya que tendría un mayor tráfico y seguri- dad, un menor gasto en su explotación y mayor longitud, favoreciendo una mayor cantidad de territorio y población. Más tarde "el gobierno, con fecha 28 de mayo de 1869, contrató con D. Juan Slater la construcción del ferrocarril entre Chillán, Concepción y Talcahuano, por la suma de $ 3.920.000, que incluía material y equipo. Esta línea se entregó el 10 de julio de 1872"6. Los enormes progresos y ventajas que trajo el nuevo medio de transporte permitieron a los aislados habitantes de estas comarcas desarrollar el comercio y nuevos estilos de vida.

La estación se constituyó en el centro social y económico de los nuevos poblados. Ejemplo de lo anterior es que las calles más cercanas se trans- formaron en principales y puntos neurálgicos de sus actividades, la estación fue el lugar del paseo diario para ver la pasada del tren y la hora en su hermoso reloj de péndulo, que hasta nuestros días funcionan. Lentamente los caminos de tierra, provenientes de los más diversos luga- res, empezaron a conectar con las estaciones, llegando el ferrocarril a su máximo esplendor a mediados de siglo. Luego viene el decaimiento, se mejoran los caminos y otros medios de transporte, y los cientos de estaciones y sólidos carros comien- zan a abandonarse. Algún día se escribirán obras que rescaten aquella inolvidable vida ferroviaria, desde la ventana de un viejo vagón o de un abandonado asiento de estación, entonces volveremos a soñar.

La nueva comuna de Cabrero


Las diversas reformas administrativas del país no afectaron los primitivos límites del territorio municipal, que habían sido dados a las subdelegaciones de Las Perlas y Tomeco, por decreto del 11 de septiembre de 1888, salvo la definición de algunos puntos entre las comunas de Cabrero y Yumbel, fijados por Ley N° 7.515 de 1943, en el sector de Monte Águila.

El 30 de diciembre de 1927 se dicta una nueva división administrativa, con ella la comuna de Las Perlas cambia de nombre, pasándose a llamar igual que su villa cabecera, Cabrero, conservando los antiguos límites de las dos subdelegaciones nes que la componían y quedando bajo la jurisdicción del nuevo departamento de Yumbel de la provincia de Concepción2°. En 1974 se pone en marcha un nuevo proceso de regionalización del país, concordante con él se dictó, al año siguiente, el Decreto Ley N° 1.230, por el cual el departamento de Yumbel pasa a formar parte de la provincia de Biobío, con capital en Los Ángeles, provincia centenaria, que había sido creada por Ley del 3 de octu- bre de 1875.

Pese a este cambio radical, las comunas del antiguo departamento de Yumbel tienen una baja interacción con su capital, la que sigue gravitando fuerte- mente en la tradicional Isla de la Laja. En 1979, el Decreto Ley N° 2.868 dictó una sustancial modificación al terri- torio de la comuna de Cabrero22, produciéndose un intercambio de gran extensión con la comuna de Yumbel. "Mientras el sector poniente de la comuna (Torneco), se incorporan a Yumbel, todo el sector oriente de esta última (Monte Águila) pasa a la jurisdicción de Cabrero"23. De esta forma importantes centros poblados como Monte Águila, Charrúa y Chillancito, pasan a formar parte de la comuna que nos interesa. Con esta reformulación administrativa, su territorio aumentó un 22,1%, al- canzando a 692,25 km 24, lo cual explica en parte el crecimiento demográfico inter- censal, 1970-1982, de casi 7.000 habitantes, elevando su densidad de población de 20,6 a 26,8 hab/km2 El dinamismo económico y social adquirido por la comuna en la última dé- cada lo constituye como un nuevo polo de desarrollo provincial.

Esto tiene una fuerte incidencia en el mejoramiento de su infraestructura y servicios que presta, generando una nueva zona de influencia en el centro de la región del Biobío.

La Municipalidad de Las Perlas

Como se ha dicho, a fines del siglo pasado, en el departamento de Rere existían sólo tres municipalidades o comunas: Yumbel, Rere y Tucapel. El sector de Cabrero estaba bajo la jurisdicción del municipio de Yumbel, el que comprendía las subdelegaciones de Yumbel, Tomeco, Las Perlas y Salto del Laja. La comuna de Yumbel, creada el 22 de diciembre de 1891, según el Censo de 1895, contaba con 16.547 habitantes, el 20% de los cuales se concentraban en zonas urbanas.

El pueblo de Yumbel tenía 2.654 habitantes, la aldea de Cabrero 700 y la de Tomeco, 230 habitantes, el resto de la población vivía en sectores rurales en torno a los fundos, que eran las fuentes de trabajo más importantes de aquellos tiempos. El 7 de septiembre de 1897, el Presidente Federico Errázuriz Echaurren (1896- 1901), considerando: "1° Que las subdelegaciones 6.a y 7.a del departamento de Rere se encuen- tran ubicadas a una distancia considerable de la cabecera de la comuna de Yumbel, a la cual pertenece; 2° Que la Municipalidad de Yumbel abarca un territorio mui estenso que no puede atender debidamente; 3° Que dichas subdelegaciones tienen una población numerosa y pueden producir una renta mas que suficiente para la atención de sus necesidades; i 4° Que en la subdelegación 7.a denominada 'Las Perlas' existen centros im- portantes de población, adecuados para cabecera de la nueva comuna"9.

Dicta el siguiente Decreto: "Créase la Municipalidad denominada 'Las Perlas', cuyo territorio compren- derá las subdelegaciones 6.a y 7.a de la parte rural del departamento de Rere, con los límites que le asigna el decreto de 11 de septiembre de 1888. La cabecera de dicha Municipalidad será la población denominada 'Cabrero' -10 Así, estos apartados lugares comienzan a ser actores de su propio destino, la Corporación se preocupara de sus necesidades y del adelanto de los pueblos de Tomeco y Cabrero.

El gobierno comunal

Los españoles trajeron sus instituciones de gobierno y administración y las implantaron en Chile desde la fundación de la primera ciudad. A la cabeza del núcleo urbano y de los territorios adyacentes estaba, en primera instancia, el Cabil- do, integrado por diversos vecinos funcionarios con variadas atribuciones, que le fueron dando un rol importante en la vida de la comunidad. Aquella experiencia de cabildo fue la precursora de la institución municipal, que en tiempos republica- nos se trató de reorganizar Aparte de la Constitución de 1833, dos fueron-las Leyes de Municipalidades des que trataron de dar un nuevo impulso al poder comunal: la del 8 de noviembre de 1854 y la del 12 de septiembre de 1887. Pero será la tenacidad del senador Ma- nuel José Irarrázaval, la que pondrá al tapete de la discusión parlamentaria el tema de la autonomía de las municipalidades.

El 22 de diciembre de 1891 se aprueba la Ley Orgánica de Municipalidades, llamada de la Comuna Autónoma, porque constituye el punto de partida de la au- tonomía del poder municipal, que hoy consideramos como natural. Esta ley, en concordancia con el artículo 113 de la Constitución, establece "Habrá una munici- palidad en todas las capitales de Departamento y en las demás poblaciones en que el Presidente de la República, oyendo el Consejo de Estado, tuviere por convenien- te establecerla"5. En virtud de estas disposiciones "...se hizo en el citado año de 1891 el repar- to inicial de las comunas del país, el que quedó conformado por 250 organismos autónomos: 75 correspondientes a las cabeceras de Departamento y 195 creadas en diversas poblaciones de la República"6.

De esta forma en el departamento de Rere se crearon tres municipalidades o comunas: Yumbel, San Luis Gonzaga y Tucapel. Pero aún así, la normativa no resultó en la práctica como idealmente se espera- ba. Más tarde viene la reforma a la ley, en 1914, y luego la nueva Constitución de 1925. Quedando siempre las municipalidades sin las grandes atribuciones que se perfilan como básicas hoy. "En este contexto los municipios se encontraban desacreditados y cumplían un deslucido papel, el régimen militar de 1973 procedió a introducir modificaciones substanciales en la legislación pertinente, asignando al municipio funciones importantes ligadas directamente con la calidad de vida de la comunidad"L La actual Constitución establece: "Las municipalidades son corporaciones de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propios, cuya finali- dad es satisfacer las necesidades de la comunidad local y asegurar su participación en el progreso económico, social y cultural de la comuna". Y por último la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, publicada en el Diario Oficial el 31 de mayo de 1988, y sus modificaciones terminan por dar un marco jurídico moder- no, el que, junto con una mayor participación de la ciudadanía, una adecuada dota- ción de recursos humanos y financieros, permite mejorar efectivamente la calidad de vida de sus habitantes.

La Subdelegación de Las Perlas

En sus inicios el departamento de Rere tenía ocho subdelegaciones, a cargo cada una de un subdelegado. En 1854 se determinó el número de las subdelegaciones nes, correspondiendo la primera a Yumbel, su capital. El Intendente de Concepción, Am'bal Pinto Garmendia (1863-1870) envía di- versas notas al Ejecutivo, presidido por José Joaquín Pérez, en las que sugiere la subdi- visión de la Subdelegación de Yumbel, por su gran extensión y aumento demográfico.

De esta forma, el 19 de abril de 1865 se crea una nueva subdelegación en la zona. "La nueva sección se denominará Las Perlas, llevará el núm. 5 y los límites siguientes: al norte, una línea que saliendo del río Itata en el lugar denominado Guallepén, pasa al norte de la laguna de los Litres y jirando por el paso del Manza- no y las Trancas de Quinel llega al río Claro en la laguna llamada el Mojón; al sur el camino que conduce a Yungai y que saliendo del vado de los Chavarrías, pasa por la cima del cerro de los Villagranes al sur de las casas de la hacienda del Campana- rio hasta la línea que la divide de la de Tucapel; al este el río Itata y la subdelegaciones de Tucapel; y al oeste el río Claro"4.

Esta subdelegación tenía cuatro distritos: Río Claro, Membrillar, Pangal y Colicheo. El nombre "Las Perlas" probablemente deriva de un fundo y una laguna del mismo nombre, en la que, al igual que otras del sector noroeste de Cabrero, según los cronistas había abundancia de perlas de buen oriente. Los nombres de cada uno de los distritos corresponden a importantes propiedades agrícola-gana- ganaderas que se encontraban en su territorio. El sitio que actualmente ocupa la ciudad de Cabrero quedaba dentro de los límites del distrito Río Claro. Aunque no existe evidencia alguna que este centro poblado existiera en aquel tiempo. Los límites dados a esta nueva subdelegación, que lleva el número 5, práctica- mente no varían hasta 1978. Pese a dos importantes Reformas Administrativas: la de 1888, que sólo le cambia número, quedando con el 7, y la de 1925, que le cambia el nombre al antiguo departamento de Rere por el de su ciudad capital, Yumbel.

El hecho que se cree esta subdelegación en nuestra zona es de suma importan- cia, ya que será la base territorial y administrativa de un nuevo municipio, y va dando mayor presencia de sus habitantes en el desarrollo de los acontecimientos regionales.

El departamento de Rere

El territorio de Chile en sus primeros siglos coloniales se dividió en dos Obispados: Santiago y Concepción, los cuales se subdividían en Corregimientos. Uno de estos Corregimientos fue el de Rere o Estancia del Rey, con capital en el pueblo de San Luis Gonzaga (Rere), su territorio "...Confina por el norte con Chillán . Por el poniente con Puchacay y parte de la Itata, por el oriente con la gran cordillera, por el sur la divide de las tierras de los indios el famoso río Biobío".

En este Corregimiento se encontraba la mayor parte de las plazas fuertes de la frontera. La zona, que más tarde ocupará la comuna de Cabrero, estaba bajo la jurisdicción del fuerte San Carlos de Austria, al abrigo del cual el Gobernador Guill y Gonzaga había fundado, en 1766, la villa de San Carlos de Austria de Yumbel. En 1787 se pone en práctica la Ordenanza de Intendentes, decretada por Carlos III, dividiendo el reino en dos Intendencias, las que correspondían a los an- tiguos Obispados. La de Concepción estaba compuesta por siete Partidos, quedan- do estos lugares, igual que antes, en el Partido de Rere. A fines del siglo XVIII, este partido contaba con una población superior a los 8.000 habitantes, más de un 70% de los cuales eran españoles concentrados en Yumbel y Rere y el resto indios y mestizos. Sus actividades económicas principales eran agrícolas y ganaderas.

Las Leyes Federales de 1826 crearon el departamento de Rere, con capital en San Luis Gonzaga, la que fue trasladada a Yumbel en 1853. En tiempos republicanos, la Constitución de 1833 establecía que para el gobierno y administración interior del Es- tado, el territorio se dividía en Provincias, Departamentos, Subdelegaciones y Distri- tos. Con esta Carta Fundamental llegamos a fines del siglo XIX, donde en la provincia de Concepción aún subsistía el antiguo departamento de Rere. Este famoso Departamento, que incluso, en 1899, llegó a tener su propio banco emisor, limitaba: "Al N. Por el río Cholguán y el Itata, que lo separan del departamento de Yungai, de la provincia de Ñuble, hasta el lugar denominado Guallequén, y una línea que sigue por el camino de Peñuelas, el estero de Paso Hondo hasta el Paso de la Cuesta; el E. Los Andes; al S. El río Laja, desde su fuente hasta su unión con el Biobío y el curso de este río hasta la desembocadura del este- ro Quilacoya, y al O. Este mismo estero"2.

Tenía una superficie de casi 4.000 km2 y una población superior a las 38.000 personas, tres municipalidades: Yumbel, Rere y Tucapel; cinco parroquias: Yumbel, Rere, Tomeco, Talcamávida y Tucapel,y cinco circunscripciones de Registro Civil, que abarcaban el mismo distrito parroquial. El departamento de Rere producto de su crecimiento demográfico y eco- económico, a fines del siglo XIX, vivió una serie de transformaciones administrati- vas y religiosas, con la creación de nuevas subdelegaciones, municipalidades y parroquias. Lo anterior también significará un decaimiento del importante rol que jugó Rere en la Historia Regional: "Las razones de esta decadencia son muy diversas, pero pueden resumirse en una frase que parece contradictoria: el de- sarrollo de la región terminó por arruinar el desarrollo de Rere".